Diario de abordo (o cuaderno de bitácora):

Tras duras luchas con el Imperio, nuestros servicios de ingeniería nos comunican que lo de perder batallas y luchas ya se ha terminado. Asombrado ante mi sorprendente duda de si eso era posible, obtengo un informe técnico que habla sobre las últimas pruebas de las nuevas naves rebeldes. Mis ojos van y vienen leyendo todos los datos posibles en el menor tiempo que puedo. No obstante, hay cosas que se me escapan a la vista, no creo lo que veo (180 MGLT en configuración normal e incluso más!!!, láser de alto poder capaz de destruir a un destructor clase imperial en solo 24 disparos!!!....) Tengo que verlo por mis propios ojos y experimentar su conducción. Tan solo unas horas después estoy en la cabina de uno de los nuevos cazas... el H-wing. La cabina es idéntica a la del B-wing. Me parece que no será para tanto. Pero ya lo dice el refrán las apariencias engañan. Empiezo con la velocidad máxima sin escudos y sin armas que se recarguen justo después de salir del hangar. Impresionante, una velocidad de vértigo, los giros son tan bruscos que sin darte cuenta has realizado un 180º capaz de hacer vomitar a cualquier novato.

"Atención, base. Aquí piloto de pruebas 127. Solicito unos cuantos misiles en vector de aproximación directa."

"Entendido base. Le advierto que serán de fogueo... No quiero responsabilidades de haber destruido un nuevo caza."

Tan solo pasados unos segundos la carlinga empieza a emitir un pitido ensordecedor avisándome de los nuevos misiles. 2, solo 2 misiles, pero bastarán para ver como se maneja este trasto en distancias cortas. Era de esperar que me sorprendiese, me quedo quieto hasta que el indicador de longitud indica tan solo unos metros. Meto potencia máxima a los motores y al recorrer unos metros realizo un perfecto giro de más de 90º, lo que me temía, el misil queda perdido en el espacio buscándome y yo estoy detrás suyo. Ap, me olvidaba del otro que viene a mi perpendicular. Me encaro con él y al llegar tan cerca que casi puedo sacar la mano y cogerlo, subo hacia arriba. El misil se queda absorto vagando por el espacio sin nada que hacer más que autodestruirse. Vuelvo a la base y salgo de la carlinga del H-wing medio destrozado... medio hecho polvo, pero ha sido satisfactorio. Aún quedan más pruebas por realizar y quizás se haya terminado el perder contra el Imperio.