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Los puntos que tenemos que tener en cuenta a la hora de comprar un pincel son:
La forma de la punta.
Atendiendo a la forma que tiene la punta del pincel (disposición de los pelos o cerdas), podemos hablar de pinceles planos y redondos.
En nuestro caso (maquetismo) será preciso usar pinceles de ambos tipos pues, si bien los que más utilizaremos serán los redondos, los planos son imprescindibles para la realización de ciertos efectos como el lavado.
La numeración.
Todos los pinceles están referenciados con un número que indica su tamaño, de modo que, cuanto mayor es el número, más grueso es el pincel.
En nuestro caso, será suficiente con que dispongamos de pinceles redondos del 1, el O y el OOO y planos de los números 3 y 4.
El tipo de pelo
El tipo de pelo con el que está fabricado el pincel es la característica más importante y, por tanto, sera donde encontraremos mayores diferencias tanto de resultado como de precio. En general, podemos diferenciar dos tipos de pinceles:
- De cerdas (o pelos) artificiales.
- De pelo natural.
De entre los de pelo natural, los más usuales son los de piel de marta cibelina, los de pelo de cola de ardilla y los de pelo de buey. De todos ellos, los mejores son, sin lugar a dudas, los de marta cibelina (fácilmente reconocibles por su color rojo), ya que, además de ser muy flexibles, son bastante resistentes. Las otras opciones de pelo natural también son buenas y mejores que las artificiales, aunque el pelo de buey suele dar como resultado pinceles un tanto "tiesos".
Nota: Los pinceles que aparecen en la fotografía son pinceles de piel de marta cibelina y se corresponden, de izquierda a derecha, con los números 000, 0, 1 y 3. Los tres primeros son del tipo "redondo" y el último del tipo "plano".
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